La Composición en la Fotografía – Parte II

 

En esta 2ª parte veremos algunos de los elementos que se utilizan a la hora de componer una fotografía.

Lo que debemos tener en cuenta es que si bien es posible captar imágenes llamativas sin pensarlo demasiado, por lo general aquello que tanto admiramos es fruto de un proceso de “maduración fotográfica”.

El centro de interés: la elección del centro de interés es la primera regla en la composición fotográfica, ya que es lo más importante. Es necesario comprender que dentro de la imagen no todos los elementos tienen la misma importancia. El fotógrafo debe lograr encontrar ese punto para que al mirar la fotografía nuestro ojo se dirija a ese punto. No hay nada más frustrante que una foto que no tiene interés visual, no utilizar una composición correcta, rellenar con elementos que no aportan nada, hará que nuestra fotografía no sea capaz de retener las miradas y por lo tanto dejará de interesarnos ya que lo que vemos no tiene ninguna fuerza visual.

 

El encuadre: el ojo humano observa el espacio sin límites, pero la visión a través de una cámara, esta limitado por cuatro lados. Por lo tanto es necesario elegir lo que se quiere incluir y lo que vamos a excluir de nuestro marco fotográfico, es decir que debemos seleccionar los objetos que queremos que aparezcan el la fotografía.

Otra factor importante es la elección del formato del encuadre.

Encuadre Horizontal: es un formato sólido. Da la sensación de estabilidad y de ser difícil de volcar. La mirada puede pasearse de un lado a otro, así como penetrar en la imagen, en la profundidad.

Encuadre Vertical: este encuadre transmite una sensación diferente que el horizontal. La mirada no se puede mover con facilidad, no tiene profundidad.

Encuadre simple: Podemos añadir un elemento extra en una composición, encuadrando el tema principal dentro de una forma del primer plano o del fondo. Un buen procedimiento, es disparar nuestra cámara a través de una ventana o similar, lo que aumenta la profundidad y el equilibrio de la composición, llegando a eliminar detalles innecesarios y cubrir cielos o primeros planos vacíos.

Otra forma o posibilidad, sería colocar el elemento principal en el primer plano de forma que, exponiendo para un fondo mucho más luminoso se forme una silueta. Estos encuadres, suelen exigir unos cuidados de alineación entre un primer plano y el fondo.

Encuadre compuesto: Este tipo de encuadre fotográfico, trata de ilustrar una imagen dentro de otra. Es decir, en la misma composición un elemento se encuadra con otro dentro de la misma fotografía, haciéndola destacar dentro de la misma.

Encuadre inclinado:transmite dinamismo, fuerza e inquietud y suele utilizarse como recurso ocasional para resaltar estas cualidades en el motivo de la fotografía.

 

Los Planos

La selección del tipo de plano que usaremos depende principalmente de la información que queramos mostrar, lo cual será determinante en las emociones que transmitiremos con nuestra foto.

Decimos que un plano es más abierto cuanto más ángulo de visión abarca. Por el contrario, uno cerrado será aquel que muestra partes concretas de una escena o detalles, es decir, poco ángulo. Del mismo modo decimos “abrir el plano” o “cerrar el plano”.

Plano general: Abarca todos los elementos de una escena. Si se trata de una persona o un grupo de ellas, nos permitirá que los veamos enteros. Muestra todos algo al completo.

Plano americano: Muestra la figura humana desde arriba de las rodillas.

Plano medio: Muestra el cuerpo a partir de la cintura.

Plano medio corto: consiste en mostrar a la persona desde la cabeza hasta la mitad del pecho. La idea de este tipo de plano es enfocar la atención exclusivamente en la persona aislándola de su entorno.

Primer plano: Se emplea generalmente para destacar la mirada o el gesto de una persona, y el encuadre va desde la cabeza hasta los hombros. Es el más indicado para el retrato del rostro, ya que, destaca los detalles. Suelen usarse encuadres verticales, aunque esto no es una regla estricta.

Primerísimo primer plano: Este tipo de plano es mucho más agresivo e íntimo que los anteriores. Se logra encuadrando desde la cabeza (cortando por el medio o por encima de la frente) hasta la punta del mentón. Hay que cuidar mucho los detalles en este tipo de plano, controlar el enfoque y la profundidad de campo es primordial, de lo contrario se puede estropear la captura.

Plano detalle: Se emplea para destacar elementos específicos, con este tipo de plano se pueden lograr encuadres creativos y originales, requiere de mucha capacidad de observación por parte del fotógrafo. En este tipo de plano el acercamiento se maximiza para enfatizar ciertos elementos que de otra manera podrían pasar desapercibidos. No se debe confundir con fotografía macro.

 

 

Ángulo de la toma: esto significa desde que angulo vamos a observar lo que vayamos a fotografiar. Una simple variante del ángulo de visión puede producir un mensaje completamente diferente. Un paso hacia delante, al costado, subirnos a una silla… etc, puede transformar el mensaje que queremos dar.

  • Ángulo paralelo: es cuando colocamos la cámara en posición paralela al sujeto, es decir, ubicándola aproximadamente a la mitad de distancia entre la cabeza y los pies.

 

  • El picado consiste en fotografiar un motivo desde arriba hacia abajo y ayuda a destacar la pequeñez de ciertos objetos, ya que proporciona un punto de vista de superioridad.

Al mismo tiempo es contraproducente en general su uso en fotografía de personas (especialmente niños) o animales, precisamente porque ayuda a verlos como inferiores, les resta importancia y, además, si se fotografía de cerca puede deformar las proporciones de la cabeza con respecto al cuerpo.

 

El cenital es cuando la imagen se toma en un ángulo totalmente perpendicular (de arriba hacia abajo) con respecto al suelo, es decir, a 90º.

 

El contrapicado es la perspectiva contraria al picado, es decir, consiste en fotografiar un motivo desde abajo hacia arriba y ayuda a resaltar la grandiosidad de un elemento. Se suele utilizar para fotografiar edificios o monumento y también deforma la perspectiva acentuándose este efecto cuanto más cerca se esté del motivo.

 

El nadir: este ángulo es el opuesto al cenital. Este ángulo no favorece a las personas, pero si es muy utilizado en arquitectura

 

La toma a ras consiste en sacar la fotografía a ras de suelo objeto y ayuda a sorprender al espectador con imágenes que un ser humano no acostumbra a ver, ya que no se suele colocar en ese nivel de visión. Este ángulo se suele utilizar para fotografiar motivos pequeños en su entorno natural a los que no préstamos habitualmente mucha atención.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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